22 de enero de 2009

Visitando a los vecinos...

Caramba, hermano Tito, si no es tan difícil visitar a nuestros vecinos:

Por ejemplo, de Arica (donde tú vives) hay buses a Cochabamba de lunes a viernes, y el viaje tarda unas 12 o 14 horas. A Oruro mucho menos, pero esa ciudad es menos atractiva.
La frontera se pasa sólo con el carnet de identidad, por lo que los $40.000 del pasaporte ya son cosa del pasado.

Y en Cochabamba hay mucho para ver: Iglesias antiguas, el teleférico del cerro, (en cuya cima hay un Cristo de tales proporciones que puedes subir por su interior hasta el torso y desde allí mirar la ciudad), mercados y ferias que ocupan manzanas enteras, en los que se puede encontrar de todo - en una abigarrada mezcla-, artesanías, frutas, instrumentos musicales, carnes, quesos, ropa, películas piratas (todas), uniformes escolares, libros nuevos, libros viejos y libros pirateados, cuadernos, mascotas, sombreros varios, etc.
Cerca de la ciudad hay una laguna enorme, con balneario y deportes acuáticos (no hemos ido aún, se nos vá el tiempo recorriendo ferias).

Nosotros pasamos por allí en el viaje de regreso, y el pasaje (hasta Iquique) nos costó 140 bolivianos, lo que viene a ser poco menos de 14 mil pesos.
Y la habitación doble, con baño y TV cable (no excelente pero buena), a pasos del terminal de buses (Residencial Maracaibo), 90 bolivianos por día (casi 9.000 pesos).
Los pasajes en "liebre" (que allá no se llaman así, obviamente), valen el equivalente a $150, y se anunciaban protestas, porque ¡querían subirlo a 1,60 bolivianos!! (160 pesos nuestros)
Ahora, si uno se toma la libertad de tomar un taxi, se arriesga a pagar sumas tales como 7 u 8 bolivianos (700 u 800 pesos), por supuesto.
Por 15 bolivianos cada uno, almorzamos un churrasco, que es un trozo de carne asada, acompañado con arroz, huevo frito, papas fritas, ensalada de lechuga, tomate y cebolla, más algo que parecían papas chuño (que no las comimos, por las dudas). Más la coca de 600 cc. a 4 bolivianos, el almuerzo para dos nos costó algo así como $3.400 pesos chilenos.
Por el mismo precio se puede comer 1/4 de pollo frito, que no es un simple 1/4 de pollo, sino que trae además papas fritas, arroz y fideos (con una ligera salsa).
Como puedes ver, ir un par de días (nosotros no estamos más de eso en una ciudad) a conocer algo nuevo y diferente, no sale tan caro como parece. De hecho, sale más barato que viajar dentro de nuestro país, si consideras que de Iquique a Antofagasta el pasaje no cuesta menos de $ 13.000.

La verdad es que dá un poco de temor al principio, pero después uno ya le pierde el miedo a viajar a lugares desconocidos. A Rossana le cuesta aún un poco ir a la aventura, sin saber hasta dónde vamos a llegar o cómo vamos a volver, como nos pasó ahora en Argentina, pero igual se dá ánimo y me acompaña con entusiasmo.
La única regla que seguimos es no salir de noche. Hasta las 9, a lo sumo, y luego nos vamos al hotel, porque la verdad es que, por más que lo intentemos, no se nos quita la cara de turistas... y nos dá susto.

16 comentarios:

Profe dijo...

(Estoy contestando con el id del correo de la U, ya que estoy trabajando online con mis alumnos de literatura)

Bueno, yo una vez llevé a la mamá a la fuerza a Tacna. Se fue alegando todo el viaje. Una vez allá se dio cuenta de que no era lo que ella imaginaba. Regodiona con las comidas, encontré un lugar con pizza y CocaCola. Quedó feliz. Y gastamos lo mismo que se gasta a diario en una casa.

Otra vez, me fui sola a La Paz. También regodiona, compraba fruta en la feria de la calle (frutas enormes, dulces, riquísimas) y me comía unas enormes platadas como almuerzo.
En la tarde, un rico pan del supermercado con un trozo de queso y un jugo, baratísimo.
Me metí por todos los barrios, fui a la universidad que estaba en el centro, conversé con los estudiantes, conversé con los lustrabotas que se tapan la cara, fui a las iglesias, museos,librerías, plazas, etc...
Tuve lluvia, que añoraba...

Y claro que gasté mucho menos que cuando fui el verano anterior a La Serena a la feria del Libro, o cuando voy a Santiago.

La gracia de Bolivia (a diferencia de Argentina donde todo es parecido a Chile) es su diferencia: los colores, las construcciones, la vegetación, etc...

Mmmm, algún día iré a Cochabamba y Santa Cruz, que tanta propaganda le hacen....

Anónimo dijo...

Bueno, Santa Cruz requiere de una mayor disposición de ánimo que La Paz o Cochabamba, porque aunque es muy bonito, hace un calor bastante molesto, incluso en las noches.
Y hay que llevar un repelente para insectos, para ponerse en la noche y dormir tranquilo, porque los zancudos son tamaño King Size...
Su zológico es digno de visitarlo, porque aunque un poco venido a menos por los años, se puede conocer a la fauna propia de la región (no la hay de otras), bastante bien.

Anónimo dijo...

Ah, a propósito de los lustrabotas de La Paz, nunca he entendido porqué se tapan la cara con un pasamontañas... en las otras ciudades de Bolivia no lo hacen.
Misterio sin resolver...

Don Pato dijo...

Mis primos Rodrigo Y Cecilia son unos verdaderos trotamundos y la pueden oficiar de perfectos guías turísticos alternativos. Bien por ellos que se atreven despegar de nuestro terruño y conocer mundo, lo que es sin duda una gran escuela para la vida.

Dicen que los lustrabotas "ninjas" se cubren el rostro por verguenza. Es un oficio muy mal mirado y los que lo practican temen ser reconocidos por la gente de su grupo social. Muchos de ellos son estudiantes...

CeciliaCastillo dijo...

Ya, dale , Pato, tampoco es.
Lo que ocurre es que nuestro país es demasiado caro y con la plata que vas a Arequipa, por ejemplo, no te alcanza para vacacionar en La Serena.
(No he ido a Arequipa).

Don Pato dijo...

Es sabido que es caro vacacionar en Chile, en eso estamos de "acordión"
Yo no me refería al tema financiero en todo caso y sí destacaba vuestra disposición para levantar vuelo o rodar si lo prefieres.

Profe dijo...

Debería ir a Arequipa....mmmm...

Anónimo dijo...

Bueno, primo Pato, lo cierto es que mis viajes han sido todos por tierra, y en bus.
Puedo dar fe de que en Bolivia, por ejemplo, no es digno de confianza quien te vende un pasaje de bus. Es posible -y muy probable, además- que el "bus-cama" en que has conprado pasaje resulte un "a duras penas semi cama", como también puede suceder que tu esperes que salga a la hora estipulada, y esto no ocurra sino hasta 45 minutos después, porque no habían vendido todos los pasajes, y estaban esperendo por si caía algún otro incauto...
Obvio que -como ocurre con la "Ley de Murphy", quien se confía en que saldrá tarde, se encontrará con que justo ese día habrá partido a la hora...

Anónimo dijo...

Bueno, visité a los vecinos de Tacna con Andrés. Lo primero que visitamos, obvio, fue la Catedral, hermosa por dentro y por fuera. Después de 25 años poco ha cambiado, excepto que hay muchas más opticas, dentistas y librerías que antaño.
Las ferias, con muchos artículos repetidos, no fueron novedad. Taxis diferentes (station wagons)y unas liebres pequeñas (más chicas que los furgones escolares, con un cobrador que vocea el recorrido y avisa al chofer con un sube sube o baja baja según sea el caso, a $ 100 el pasaje (vehículo no apto para personas altas)
En jardines y limpieza nos ganan por lejos.
El ambiente muy distinto a cuando fuí por primera vez (se respiraba aire de guerra) había gente que no nos respondía las preguntas, nos miraban feo, los chilenos viajábamos en autos chilenos, super recomendados que no tomáramos fotos o podíamos ser detenidos por espías. Ahora todo es distinto, buen trato, amables, serviciales.
Los jugos de frutas son baratísimos y hechos delante del cliente, muy buenos.
La ida es pasar casi sin trámites por la frontera, de vuelta, con los chilenos nos encontramos con revisión del SAG, Aduana chilena, OS7, Carabineros de Chile, Policía de Investigaciones, perros antidrogas, largas filas.
Un viaje que valió la pena pero que no da para una segunda vez.
Faltó mencionar que es el paraíso de la piratería de películas, incluídas los últimos estrenos, a un precio de 10 películas por $ 2000, CD de canciones y juegos para el PC.

Anónimo dijo...

Algunos de mis compañeros de trabajo han ido de vacaciones a Arequipa. A Tacna van al dentista o por algunas compras, en cambio a Arequipa van a pasarlo bien, en buenos hoteles y precios más convenientes que los hoteles chilenos. Siempre han dado buenas referencias, es una ciudad más segura que Tacna, más grande, más bonita, con mayores atractivos turísticos.

Don Pato dijo...

Chitas... ya me estoy entusiasmando con Arequipa...

Jenofonte dijo...

A ver, no entiendo mucho al Tito, vive en Arica ¿y ha ido a Tacna?, yo habría esperado un voy a Tacna (con frecuencia).
Yo he ido algunas veces, me queda más a trasmano, pero creo que vale la pena. La Aduana puede resultar algo lenta en las horas punta, pero escogiendo bien la hora se puede pasar en un tiempo mínimo. Además, encuentro que el trato del personal, tanto chileno como peruano es muy amable, incluso cuando la afluencia es masiva y tendrían todo el derecho de mostrar cansancio.
Por supuesto que hay varios Tacnas, según los intereses de cada cual, en el centro uno puede pensar que hay solo dos profesiones, oculista o dentista. La otra Tacna es la del comercio alternativo (me carga la palabra piratería), para el que quiera música y películas a precio justo, no de latrocinio.
Y otra es la de los Restaurants campestres, dónde se puede comer una cantidad respetable de buena comida a muy buen precio, piscina incluída, árboles, aire puro y música local.
Dicen que hay otros lugares, por supuesto, donde no es recomendable ir a meterse, pero aquí en Calama también hay de esos lugares, dónde ni los perros se atreven a entrar, pero es cuestión de no ir, nada más, como dice Rodrigo lo más sano es retirarse temprano.
La gente es amable, he escuchado opiniones en contrario, pero de gente que no conoce Calama, donde preguntas una dirección y te dan vuelta la cara, además hablan en castellano, no en la jerga con h que se escucha en nuestro país.
Otra cosa que me viene a la mente, a propósito de lo que comenta Rodrigo de Bolivia, eso del bus cama que puede resultar que apenas alcanza para bus solo; pero si aquí ocurre lo mismo, si pido un sandwich guiándome por la foto que tienen en el negocio, ¿resulta del mismo tamaño cuando me lo ponen en el plato?, en Tacna me llevé la sorpresa de que el sandwich no corresponde al tamaño de la foto, ¡es más grande!, increíble.
A Bolivia no he ido, la verdad es que con el tiempo y por razones que no vienen al caso, mi mapa se ha reducido de tamaño. Tal vez vaya a Salta algún un día, fui una vez y quedé encantado.

Anónimo dijo...

A propósito de aduanas, no puedo dejar de mencionar la aduana más informal que he conocido en mis varios viajes por los países vecinos: lejos es la de Salvador Mazza (Pocitos), Argentina, en la frontera con Bolivia.
Cuando llegamos con Rossana, con la típica cara de turista que no sabe por dónde vá la cosa, un gendarme argentino nos dijo: "por ahí, a la derecha y al fondo".
Siguiendo las indicaciones, llegamos nada menos que a un puente sobre un río medio seco, cuyas barandas están pintadas mitad celeste y blanco, y mitad rojo, amarillo y verde.
Cuando íbamos a mitad del puente, Rossana me hizo ver que no habíamos hecho ningún trámite aduanero, y ya estábamos entrando a Bolivia, de modo que me devolví y hablé con el mismo gendarme (policia), quien me insistía en que pasara a Bolivia sin más. Afortunadamente apareció una mujer (gendarme también), quien le dijo que debía retenerme el comprobante de entrada al país, para registrar mi salida de Argentina. Así lo hizo y así salimos oficialmente de ese país.

Pasado el puente, tuvimos que buscar, literalmente, la aduana de Bolivia, para hacer los trámites de entrada.
Lo cierto es que si alguien quisiera evitar la aduana, no necesitaría más que cruzar la calle e irse por la vereda del frente, tan llena de comerciantes que nadie podría dar fé de que pasó por ahí...

Rodrigo dijo...

Ja, Reca, ¿no has pedido un sandwich de pollo?
En Chile, eso es un pan con una pasta de supuestamente pollo con supuestamente mayonesa.
En Perú, es un enorme sandwich con pechuga de pollo, lechuga y tomate, que difícilmente podrías comerte dos, y que fácilmente reemplaza un almuerzo...

Anónimo dijo...

Rodrigo
¿ves la importancia de las mujeres en tus viajes?
Una te advirtió de que no habías hecho lo trámites aduaneros, la otra, te dejó registrada la salida del país.
Porque supongo volviste por esa aduana ¿o se devolvieron por otro lado?

Rodrigo dijo...

Bueno, nosotros entramos por el Paso Jama, y allí (como en toda frontera) debes llenar un papel en triplicado. El original queda allí, y una de las copias DEBE entregarse ciuando uno sale de ese país, para que se registre la salida.
De no entregar el papelito ése, al pasar el plazo que te dan como turista, quedas como ilegal en el país, pues nadie sabe que uno ya salió...
Sólo espero que nuestros papeles no hayan quedado para siempre (o hasta el siguiente lavado) en el bolsillo de la camisa de ese gendarme, en la frontera de Salvador Mazza, al pasar a Bolivia.