7 de enero de 2009

Para los que sí entienden de pájaros...


En estos tiempos en que no hay nada claro, cuando de todos desconfiamos; contratamos guardias, enrejamos las ventanas, no saludamos al vecino, conectamos alarmas....
¿Cómo se puede criar un niño?
¿Cuál es la nueva receta?
Porque a mi me gustaba la del siglo XX, la de Oscar Wilde: "Para hacer buenos a los niños hay que hacerlos felices".
Porque un ser humano, creo yo, debe criarse en armonía consigo mismo y con el entorno.
Para que sepa vivir sin miedos, pero también sin culpas. El miedo es un monstruo que aplasta. La culpa es un gusano que carcome.

Veo en qué mundo estamos criando niños y me cuesta entenderlo y me cuesta aceptarlo. Como Ártax (el caballo de Atreyu), temo dejarme llevar por la tristeza y busco remedio en la poesía. Por ejemplo, este poema me anima:


EL PÁJARO Y LA BALA

En los tiempos que corren
es peligroso confundir las balas con los pájaros.

La bala por ejemplo
no tiene corazón, ni tiene plumas
no le interesa el cielo, ni viaja con las nubes,
no hace nidos en los árboles
una bala tiene por nido el corazón de un hombre
por costumbre la muerte.

Una bala no debiera vivir.

Pero en tiempos de guerra
uno debe aprender a distinguir los silbos de una bala y un pájaro
hay que cuidar a cada amanecer
como si fuera el último.

Hay que aprender a distinguir los silbos
y eso sólo es posible
si uno entiende de pájaros.


A.Desiderato (Argentino)

No hay comentarios.: