
Alguna vez,
trabajé a 600 metros bajo tierra.
Alguna vez,
trabajé con equipos de perforación.
Alguna vez,
quedé en pana, sin más luz que la de la linterna,
en una húmeda frente de perforación, a 500 y algo
de metros bajo tierra.
(Innegable el sentimiento de indefensión)
Alguna vez, solo en un túnel,
vi el cerro "gotear" piedrecillas, a pasos delante mío.
Alguna vez,
en el nivel más bajo de la mina,
y a mis espaldas, cayó una gran roca en una poza de agua.
(Si el topógrafo que conmigo andaba no va a buscarme,
aún estoy ahí, congelado de miedo.)
Así,
considero que no soy un neófito en el tema,
considero que entiendo y sé de qué se habla,
en el asunto de los mineros, "los 33 de la fama"...
Y les llamo así,
porque acepto que son famosos,
pero no puedo aceptar que sean "héroes".
Por eso me indignó un comentario que hizo un individuo cualquiera,
que probablemente nunca se ha movido de su oficina,
el que decía que:
"Los héroes son los mineros,
los chaquetas rojas que se vayan pa la casa".
Me indignó,
porque sobrevivir no es heroísmo,
es sentido de supervivencia,
y sobrevivir a 700 metros bajo la tierra, en un refugio con alimentos y agua,
no es más que hacer lo único que se puede hacer cuando se está bajo tierra:
esperar que alguien te saque.
En cambio,
"los chaquetas rojas" incluye a mucha gente.
No sólo al Presidente,
que obvio tenía que salir en la foto,
o al Ministro,
que obvio que tenía que jugársela por su puesto,
sino también a aquella gente que planeó el cómo,
a aquella gente que organizó la logística
a aquella gente que llevó a cabo
la tarea de encontrarlos.
Y, ya sin chaqueta de ningún color,
más pinta de héroe tienen los viejitos anónimos que hicieron los sondajes,
que trabajaron perforando 12 horas continuas cada día,
preocupados de no cometer errores, temerosos de desviarse,
desesperados cuando lo hacían,
amargados cuando el pozo logrado no dio resultado alguno...
No es chiste perforar un pozo,
ni siquiera cuando no es más que un trabajo que se hace todos los días
para mantener a la familia.
Mucho menos lo es cuando el propósito es encontrar gente sepultada viva,
cuando ves a los familiares cada día, al terminar el turno,
buscando en su cara una noticia, una esperanza.
Le contesté al desatinado aquél:
"Encontrarlos es nada, sácalos ahora, sin los Chaquetas rojas..."
Y es que nadie parece pensar en lo que significa el trabajo hecho,
en los costos y en la logística que hay que realizar,
para llevar a cabo una tarea como ésta.
Nadie parece pensar en que, desde el Chaqueta roja mayor hacia abajo,
ninguno de los participantes tenía la obligación
de hacer algo por esos 33 hombres.
Que el Presidente salga en una foto,
y que la foto de la vuelta al mundo, es lógico y de esperarse.
No es novedad ni lo será nunca, sea que use chaqueta roja o bufanda.
Y no es en eso en lo que hay que fijarse,
sino en lo que se hizo
y en lo que queda por hacer.
Algunos parecen pensar que todo se hace solo.
Algunos parecen pensar que es obligación hacerlo.
Algunos,
más bien, parece que no piensan...
(Nota: Aunque ya las noticias respecto al tema me tienen chato,
no podía quedarme sin decir algo sobre esto...)