Es posible que alguien me diga que sí, que actualmente se hacen buenas comedias en el cine. Es posible, pero tendría que verlo para creerlo porque, aunque de comedias tontorronas y disparatadas el cine norteamericano está lleno, si de comedias serias se trata, será muy dificil encontrarlas. Seguramente más de alguien está pensando. "¿comedias serias?, parece que el tío no está muy bien que digamos..."Bueno, es que estoy hablando de esas películas italianas de las de antes, de esas que solo saben hacer los italianos, capaces de hacernos reir con una tragedia y al mismo tiempo dejarnos pensativos con una situación graciosa.
Una de esas películas es "Amici miei" (Amigos mios), del director Mario Monicelli y que cuenta en su reparto con grandes del cine como son Ugo Tognazzi y Phillipe Noiret, además de Adolfo Celi y Gastone Moschin.
Cuatro amigos, un conde venido a menos (muy a menos), un arquitecto municipal, un periodista y un propietario de bar, se juntan de vez en cuando y, para hacerse la vida más llevadera inventan todo tipo de bromas pesadas para hacérselas a los demás mientras no dejan de embromarse a sí mismos, bajo el principio de "es mejor reir que llorar".
¿Habrá alguien capaz de hacer hoy la "supercazzola prematurata con giro a destra"?, no lo creo, los que vieron la película lo entenderán, los que no la han visto, lo siento mucho pero no lo explicaré, no me entenderían.







