28 de abril de 2008

Que dios no permita


Que Dios no permita que yo pierda el romanticismo,
aún sabi
endo que las rosas no hablan.
Que yo no pierda el optimismo, aún sabiendo
que el futuro que nos espera puede no ser tan alegre.
Que yo no pierda las ganas de vivir, aún sabiendo
que la vida es, en muchos momentos, dolorosa.

Que yo no pierda las ganas de tener grandes amigos,
aún sabiendo que, con las vueltas del mundo, ellos
acaban yendo aunque de nuestras vidas.
Que yo no pierda las ganas de ayudar las personas,
aún sabiendo que muchas de ellas son incapaces
de ver, reconocer y retribuir, esta ayuda.

Que yo no pierda el equilibrio, aún sabiendo que
incontables fuerzas quieren que yo encala.
Que yo no pierda las ganas de amar, aún sabiendo
que la persona que yo más amo puede no sentir el
mismo sentimiento por mí.
Que yo no pierda la luz y el brillo en la mirada,
aún sabiendo que muchas cosas que veré en el mundo
oscurecerán mis ojos.
Que yo no pierda la zarpa, aún sabiendo que la
derrota y la pérdida son dos adversarios
extremadamente peligrosos.
Que yo no pierda la razón aún sabiendo que las
tentaciones de la vida son incontables y deliciosas.
Que yo no pierda el sentimiento de justicia, aún
sabiendo que el perjudicado pueda ser yo.
Que yo no pierda mi fuerte abrazo, aún sabiendo
que un día mis brazos estarán débiles.
Que yo no pierda la belleza y la alegría de ver,
aún sabiendo que muchas lágrimas brotarán de mis
ojos y escurrirán por mi alma.
Que yo no pierda el amor por mi familia, aún
sabiendo que ella muchas veces me exigirá esfuerzos
increíbles para mantener su armonía.
Que yo no pierda la gana de donar este enorme amor
que existe en mi corazón, aún sabiendo que muchas
veces él será sometido y hasta rechazado.

Que yo no pierda las ganas de ser grande, aún
sabiendo que el mundo es pequeño, y por encima
de todo... Que yo jamás me olvide que ¡Dios me
ama infinitamente! que un pequeño grano de alegría
es esperanza dentro de cada uno es capaz de cambiar
y transformar cualquier cosa, pues... La vida es
construida en los sueños y concretizada en el amor.

Francisco Cándido Xavier

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Lore:
Muy lindo el poema, dice muchas cosas en forma indirecta.
Esto me motiva a desear un feliz cumpleaños muy atrasado a la Profe.
Estuve fuera de la ciudad toda un semana y no tuve acceso al blog.
A mi regreso... estaba el saludo de cumpleaños ya hace varios días.
¿qué hacer?
Tengo demasiados recuerdos de mi infancia con ella, y demasiado que agradecer del inmenso que amor que me entregó por muchos años. Fue quien me escuchó, animó, incentivó, guió, me enseñó tantas cosas de la fe, que cuando las escuché en el colegio años después, decía para mí, ésto ya lo sabía. Cuando en sicología hablan de la importancia que tiene las vivencias de la infancia, para toda la vida de adulto, reconozco que la Profe fue un gran aporte en mi vida. Quizás a esta altura de la vida poco importa decir te quiero, pero la verdad es que tengo que escribir: Ceci, te quiero, siempre te he querido, siempre estuviste a mi lado hasta que te fuiste al internado. Pero ahí me llevaban de visita (aunque no aceptaban "hombres" la monja me dejaba pasar)y era feliz con ese corto saludo.
Los años pasaron, nuestras vidas se distanciaron. Aun recuerdo tus entusiastas palabras de la JEC y tus vivencias en la UCN que después tuvieron un giro hacia un lado y después para el otro. Así es la vida, cambiante.
Pero mis sentimientos no han cambiado, siempre estarás en un lugar muy especial en mi corazón y en mi mente que cada vez tiene más cortocircuitos en mis neuronas.
Que Dios te bendiga con lo que necesitas.
Un fuerte abrazo de tu hermano Tito

Anónimo dijo...

hola TITO como estas espero que estes pasando bien no sabia nadde ti hace tiempo
te quiere tu hermana KENA

Anónimo dijo...

Kenucha:
En marzo estuve bien enfermo y fui huésped de la clínica por varios días. En abril estuve todo el mes con antibióticos.
Ahora en mayo todavía estoy con achaques... paciencia no más, es cosa de ver el carnet